Antes de empezar a escribir este post diré que significa «Pandemia»:
Se llama pandemia a la propagación mundial de una nueva enfermedad.
Se produce una pandemia de gripe cuando surge un nuevo virus gripal que se propaga por el mundo y la mayoría de las personas no tienen inmunidad contra él. Por lo común, los virus que han causado pandemias con anterioridad han provenido de virus gripales que infectan a los animales. (Extraído de la página de la OMS).
Ahora bien la idea de esta entrada es dejar una impresión de lo vivenciado a lo largo de estos casi 5 meses .
Muchas cosas vienen a mí , en primer lugar el cúmulo de información que recibí como una cascada diaria, que más allá de informar en ocasiones llevaba a la confusión y al temor.
Luego fue organizar lo prioritario y no dejar que el temor se apoderara de una, y es así que surgió mi propio protocolo de seguridad, humildemente hasta aprobado por mi amigo médico; y así siempre haciendo docencia incorporé medidas en mi hogar y a mi alrededor con el fin de que lo que ya tenía como parámetros establecidos en mi vida se profundizaran y se afiancen para quedarse de manera definitiva .
El lavado de manos de manera más que habitual y de forma exhaustiva, 40 segundos mínimo como la OMS lo recomienda , mucho jabón , líquido de preferencia para evitar proliferación de bacterias en las pastillas de jabón y a su vez utilizando los pasos de primero frotar palma y dorso , entre los dedos y hasta las muñecas, un buen enjuague con abundante agua y por último secar las manos con toallas de papel.
Llevar siempre a mano el alcohol en gel o en solución de alcohol 70/30; limpieza de los calzados al ingresar a casa, desinfección con lavadina, airear los espacios, limpiar los productos que llegan de la calle, utilizar el tapabocas, cuidar la distancia, no besar ni abrazar al saludarnos, y podría seguir estoy segura me olvido de algunos otros o varios.
Pero creo que lo más debo rescatar de esta época que nos toca vivir, es como podemos llegar a adaptarnos a las situaciones más diversas y aún así crecer no quedarnos apostar siempre a estar mejor a no dejarnos que la desolación o la desesperanza se apodere de nosotros.
Es tan cierto que en tiempo de crisis la creatividad puede surgir y resurgir como el Ave Fénix, y es mi caso …decidí en un momento que tanto bagaje de información no era prudente y es por ello que empecé a ser muy minuciosa y cuidadosa al ver las noticias, así también como a la hora de transmitirlas; sí , es necesario cuidar lo que se dice, se puede hacer mucho daño al sembrar temor en los demás, lo que si apruebo es el enseñar de manera eficiente y amable a los demás lo que es beneficioso para su cuidado y el de los otros.
Y es aquí donde llego a lo más importante y lo que rescato de este «tiempo», empatía lisa y llana , ella se apodero de cada uno de nosotros de manera voluntaria y hasta involuntaria diría, esta pandemia nos enseña a «cuidarnos» y así cuidar al otro, punto central de todo esto, se hace necesario que el recaudo que tengo para mí llegue a los demás.
Todos en sintonía, camino por las calles y observo cierta concordancia es increíble, hasta la calma que en ocasiones se respira.
Llegamos a ansiar las reuniones familiares, de amigos con vecinos, todo toma un valor grandioso, festejar un cumpleaños, lo que era cotidiano ahora parece lejano y nostálgico…y es así que en el momento en que se retorno de a poco a la normalidad de las actividades, estos empezaron a tener un sabor distinto y a apreciarlos de una manera mágica (al menos es mi percepción).
Lo que me augura una esperanza de una sociedad mejor, cuanta falta nos hacia vivir una pandemia, para valorar las pequeñas grandes cosas del vivir cotidiano, sin ambiciones desmedidas en lo material , sólo el disfrutar de un simple y profundo abrazo , un apretón de manos o un beso de amistad o del amor más profundo.

